Limpieza dental
Es una de las intervenciones más sencillas de la odontología. Su objetivo es eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulado en los dientes, la línea gingival y los espacios interdentales. Es recomendable someterse a una limpieza dental dos veces al año.

¿Cómo se realiza?
El primer paso es analizar tanto los dientes como las encías, descartar que haya algún tipo de enfermedad periodontal, o que algún diente pueda tener cierta movilidad y localizar la ubicación de placa bacteriana y sarro. Posteriormente se retira la placa bacteriana y el sarro valiéndose de una herramienta denominada cureta. Se presta especial atención al sarro que haya podido acumularse por debajo de la línea de la encía. Después se utiliza agua a presión en la que se ha diluido un bicarbonato especial para eliminar las manchas que se han formado.
Beneficios
Al someterte a este tipo de tratamiento, ayudas principalmente a mantener tus dientes libres de residuos de comidas que posteriormente se convierten en sarro.
Erradicas el sarro y placa
Al eliminar tanto sarro y placa, le brindas más protección a tus piezas dentales.
Previenes enfermedades
Caries, gingivitis y periodontitis, son algunas de las enfermedades que puedes evitar.
¿Cuándo es necesaria?
- Cuando tienes Sarro: El sarro altera la estética de la sonrisa ya que aporta un aspecto amarillento. Además, favorece el desarrollo de infecciones en las encías.
- Cuando tus encías están inflamadas: La inflamación, el enrojecimiento y el sangrado de las encías son síntomas habituales de las enfermedades periodontales.
